sábado, 26 de mayo de 2018

Campo de amor


Campo de amor

Padre Felipe Santos Campaña SDB



Virgen María,
Cuando abro mis ojos
Al amanecer de cada día,
Veo en la vida únicamente
Cómo florece tu Amor.
No me interesa lo demás:
Es vulgaridad y ambición.
Cuando veo los naranjales,
Vestidos de azahar y verdor,
Sólo pienso en tu Amor.
El niño que grita en la calle,
El anciano que anda encorvado,
La joven que camina airosa,
Me llaman la atención:
En ellos y ellas hay amor.
Madre Virgen
Haz que mis ojos 
De luz se enciendan,
Para que te vea de rosa
En cada cosa.


LECTURA BREVE Mi 6, 8



LECTURA BREVE   Mi 6, 8

Se te ha dado a conocer, oh hombre, lo que es bueno, lo que Dios desea de ti: simplemente que practiques la justicia, que ames la misericordia, y que camines humildemente con tu Dios.

viernes, 25 de mayo de 2018

Santo Evangelio 25 de mayo 2018



Día litúrgico: Viernes VII del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Mc 10,1-12): En aquel tiempo, Jesús, levantándose de allí, va a la región de Judea, y al otro lado del Jordán, y de nuevo vino la gente donde Él y, como acostumbraba, les enseñaba. Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: «¿Puede el marido repudiar a la mujer?». Él les respondió: «¿Qué os prescribió Moisés?». Ellos le dijeron: «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla». Jesús les dijo: «Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. Pero desde el comienzo de la creación, El los hizo varón y hembra. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre». 

Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto. Él les dijo: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio».


«Como acostumbraba, les enseñaba»

Rev. D. Miquel VENQUE i To 
(Barcelona, España)

Hoy, Señor, quisiera hacer un rato de oración para agradecerte tu enseñanza. Tú enseñabas con autoridad y lo hacías siempre que te dejábamos, aprovechabas todas las ocasiones: ¡claro!, lo entiendo, Señor, tu misión básica era transmitir la Palabra del Padre. Y lo hiciste.

—Hoy, “colgado” en Internet te digo: Háblame, que quiero hacer un rato de oración como fiel discípulo. Primero, quisiera pedirte capacidad para aprender lo que enseñas y, segundo, saber enseñarlo. Reconozco que es muy fácil caer en el error de hacerte decir cosas que Tú no has dicho y, con osadía malévola, intento que Tú digas aquello que a mí me gusta. Reconozco que quizá soy más duro de corazón que aquellos oyentes.

—Yo conozco tu Evangelio, el Magisterio de la Iglesia, el Catecismo, y recuerdo aquellas palabras del Papa san Juan Pablo II en la Carta a las Familias: «El proyecto del utilitarismo asentado en una libertad orientada según el sentido individualista, es decir, una libertad vacía de responsabilidad, es el constitutivo de la antítesis del amor». Señor, rompe mi corazón deseoso de felicidad utilitarista y hazme entrar dentro de tu verdad divina, que tanto necesito.

—En este lugar de mirada, como desde la cima de la cordillera, comprendo que Tú digas que el amor matrimonial es definitivo, que el adulterio —además de ser pecado como toda ofensa grave hecha a ti, que eres el Señor de la Vida y del Amor— es un camino errado hacia la felicidad: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla» (Mc 10,11). 

—Recuerdo a un joven que decía: «Mossèn el pecado promete mucho, no da nada y lo roba todo». Que te entienda, buen Jesús, y que lo sepa explicar: Aquello que Tú has unido, el hombre no lo puede separar (cf. Mc 10,9). Fuera de aquí, fuera de tus caminos, no encontraré la auténtica felicidad. ¡Jesús, enséñame de nuevo!

Gracias, Jesús, soy duro de corazón, pero sé que tienes razón.

Clica en la imágen para rezar a JESÚS SACRAMENTADO

Clica en la imágen para rezar los MISTERIOS DOLOROSOS

Campesina


Campesina


Monseñor  Pedro María Casaldáliga
  

«Llamados a las filas de una nueva milicia, 
marchan los hijos mozos con un macuto prematuro de ira, 
y queda el campo fiel abandonado... 

El pedazo de tierra que teníais, detrás de aquel otero 
por donde entraba el sol,
lo trabajaban juntas tus manos y Sus Manos.
Salía el Sembrador una mañana, y abría el mundo el corazón estéril.
De pronto sorprendían Sus Ojos creadores 
un filo de cizaña advenediza. 
El grano de mostaza se hacía ya posada para todas   las aves viajeras,
y crecía en el trigo la forma presentida de Su Carne...

Volvían los pastores, con la noche a la espalda 
-¿con la muerte a la espalda volverían?-, 
y balaba el aprisco recobrado y concorde. 
Él volvía también, y te llamaba 
como quien grita alerta, cada tarde, 
a la hora precisa de las hostias.

Pero un día se fue, ya para siempre. 
Junto al taller, cerrado por ausencia, 
el mástil de un madero naufragaba en la sangre del ocaso, 
y el campo y tú quedabais a la espera.

Se van los hijos mozos...
La tierra ya no da para la vida. No da para los ojos       y el deseo.
Detrás del oleaje varado de los surcos 
la múltiple sirena de la ciudad invita a la aventura. 
Los brazos se han cansado de echar semilla al viento irresponsable, 
¡y están muy lejos del dolor del campo 
el Sanedrín blindado de leyes y el Pretorio!

Llegarán los tractores, ¿pero a tiempo?,
¿desplazarán los brazos?, ¿se llevarán las almas?

Sobre la tierra, núbil a pesar de los hombres desalmados, 
tarde o temprano llueve.
Dios sigue amaneciendo cada día. 
Aún tiene el horizonte camino para el alba y el regreso. 
Y en el soto erizado de chopos de esperanza 
permanece de guardia la alondra de tu ermita. 

LECTURA BREVE Ef 2, 8-9



LECTURA BREVE   Ef 2, 8-9

Estáis salvados por la gracia y mediante la fe. Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...