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lunes, 6 de enero de 2020

Dejarnos guiar por Dios



DEJARNOS GUIAR POR DIOS

Por José María Martín OSA

1.- Manifestación de Dios. Epifanía significa manifestación y sugiere la idea de alumbramiento o de dar a luz: "y hemos visto su gloria, gloria propia del Hijo del Padre, lleno de gracia y de verdad". Por consiguiente, la metáfora bíblica de esta fiesta es la luz: "la gloria del Señor que amanece sobre Jerusalén", "la revelación del misterio escondido", la estrella de los magos que vienen de oriente... Debemos esforzarnos para rescatar el auténtico significado de la fiesta que celebramos. Como tantas otras, y quizás más que ninguna esta fiesta, llamada vulgarmente día de Reyes ha sido mercantilizada y degradada.

2.- Jesús nace en Belén para todos los hombres. Para los de cerca y para los de lejos, para los judíos y para los gentiles, para los pastores y para los magos que vienen de oriente. No hay acepción de personas. Pero los primeros en recibirlo van a ser los pobres, los pastores, para que se vea que "los pobres son evangelizados", como había dicho el profeta Isaías. Y, después, llegarán los magos guiados por una estrella y buscando su significado. No importa si eran tres o eran más, si venían de Oriente o del Sur de España, lo importante es que fueron a adorarle. La estrella que nos conduce a todos, debe ser la que nos saca de casa, del acomodo en bienes y opiniones, de las certezas humanas, de la pretensión de poseer la verdad. Es la pregunta sobre el sentido de nuestra vida, que buscamos y nos pone en camino, más allá de nuestros prejuicios e intereses. Es la pregunta en la que se formula el deseo y la esperanza no el interrogatorio en que se pone en guardia el recelo y el miedo. Herodes interroga a los magos y termina persiguiendo a los niños inocentes. Los magos preguntan. Herodes se sobresalta y, con él, toda la ciudad de Jerusalén, pero los magos se llenan de inmensa alegría al salir de esa ciudad y ver de nuevo la estrella. Para hallar la verdad que nace en Belén de Judá, hay que salir de los muros y de los convencionalismos, guiados por esa estrella, por esa pregunta, que nos hace peregrinos y mendigos de la verdad, hambrientos de ella y no poseedores y satisfechos de nuestras pobres verdades. Los magos no fueron a Belén cargados de razón, sino preocupados y encaminados por una pregunta. Se acercaron al pesebre de Belén para contemplar la verdad hecha carne.

3.- Los magos son maestros en la fe. El camino de los magos es también un signo de todos los caminos. Al final, si se sabe seguir la propia estrella y si no nos cansamos fácilmente. al final de todos los caminos, encontraremos al Dios de Jesucristo. Todos los caminos llevan a Dios. Sea el camino de la oración: sea el del estudio de la verdad: sea el de la comunidad y la familia; sea el del servicio y la entrega: sea el de la profesión y el trabajo; sea el del dolor y la enfermedad; sea el del desprendimiento y la solidaridad. En todos los caminos de la vida siempre aparecerá una estrella que nos conduzca hasta Cristo. Necesitamos lucidez para descubrir la estrella, que puede ser algo o alguien muy sencillo, y decisión de seguirla hasta el final. Necesitamos, previamente, lo más importante: hambre de Dios, deseo grande de encontrar a Dios. Los magos son modelo y maestros en la fe, por su apertura a la llamada de Dios, su docilidad para seguirla, su perseverancia en el seguimiento, su acogida en el descubrimiento y su capacidad de cambio o conversión.

domingo, 6 de enero de 2019

Dios se manifiesta a todos los hombres



DIOS SE MANIFIESTA A TODOS LOS HOMBRES

Por José María Martín OSA

1.- Epifanía es el otro nombre que recibe la Navidad. Es el nombre que le dieron las iglesias orientales desde el principio. Si la Navidad, fiesta de origen latino, alude al nacimiento: "La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros", Epifanía significa manifestación y sugiere la idea de alumbramiento o de dar a luz: "y hemos visto su gloria, gloria propia del Hijo del Padre, lleno de gracia y de verdad". Por consiguiente, la metáfora bíblica de esta fiesta es la luz: "la gloria del Señor que amanece sobre Jerusalén", "la revelación del misterio escondido", la estrella de los magos que vienen de oriente... Debemos esforzarnos para rescatar el auténtico significado de la fiesta que celebramos. Como tantas otras, y quizás más que ninguna esta fiesta, llamada vulgarmente día de Reyes ha sido mercantilizada y degradada.

2.- Jesús nace en Belén para todos los hombres, para los de cerca y para los de lejos, para los judíos y para los gentiles, para los pastores y para los magos que vienen de oriente. No hay acepción de personas. Pero los primeros en recibirlo van a ser los pobres, los pastores, para que se vea que "los pobres son evangelizados", como había dicho el profeta Isaías. Y, después, llegarán los magos guiados por una estrella y buscando su significado La estrella que nos conduce a todos, debe ser la que nos saca de casa, del acomodo en bienes y opiniones, de las certezas humanas, de la pretensión de poseer la verdad. Herodes interroga a los magos y termina persiguiendo a los niños inocentes. Los que se creen en posesión de la verdad lo único que hacen es enseñar "sus verdades" despóticamente al pueblo. Los magos no fueron a Belén cargados de razón, sino preocupados y encaminados por una pregunta. Se acercaron al pesebre de Belén para contemplar la verdad hecha carne.

3.- ¿Qué regalo espera Dios de nosotros? En un día de ilusión para los niños y de regalos para todos debemos hacernos esta pregunta. Dios acepta nuestra debilidad, lo que somos, nuestro pecado y nuestras fragilidades, para rehabilitarnos y hacernos plenamente felices. Quiere que descarguemos ante él las pesadas cargas que nos impiden ser nosotros mismos. Alguien me contó un cuento de Navidad que leyó en alguna parte. Lo contaré a continuación porque realiza un hermoso viaje al corazón de Jesús Niño.

“Se dice que, cuando los pastores se alejaron y la quietud volvió, el niño del pesebre levantó la cabeza y miró la puerta entreabierta. Un muchacho joven, tímido, estaba allí, temblando y temeroso.

- Acércate- le dijo Jesús- ¿Por qué tienes miedo?

- No me atrevo... no tengo nada para darte.

- Me gustaría que me des un regalo – dijo el recién nacido.

El pequeño intruso enrojeció de vergüenza y balbuceó:

- De verdad no tengo nada... nada es mío, si tuviera algo, algo mío, te lo daría... mira.

Y buscando en los bolsillos de su pantalón andrajoso, sacó una hoja de cuchillo herrumbrada que había encontrado.

- Es todo lo que tengo, si la quieres, te la doy...

- No - contestó Jesús- guárdala. Querría que me dieras otra cosa. Me gustaría que me hicieras tres regalos.

- Con gusto – dijo el muchacho- pero... ¿qué?

- Ofréceme el último de tus dibujos.

El chico, cohibido, enrojeció. Se acercó al pesebre y, para impedir que María y José lo oyeran, murmuró algo al oído del Niño Jesús:

- No puedo... mi dibujo es horrible... ¡nadie quiere mirarlo...!

- Justamente, por eso lo quiero... siempre tienes que ofrecerme lo que los demás rechazan y lo que no les gusta de ti. Además quisiera que me dieras tu plato.

- Pero... ¡lo rompí esta mañana! – tartamudeó el chico.

- Por eso lo quiero... Debes ofrecerme siempre lo que está quebrado en tu vida, yo quiero arreglarlo... Y ahora –insistió Jesús- repíteme la respuesta que le diste a tus padres cuando te preguntaron como habías roto el plato.

El rostro del muchacho se ensombreció, bajó la cabeza. Avergonzado, y, tristemente, murmuró:

- Les mentí... Dije que el plato se me cayó de las manos, pero no era cierto... ¡estaba enojado y lo tiré con rabia!

- Eso es lo que quería oírte decir –dijo Jesús- Dame siempre lo que hay de malo en tu vida, tus mentiras, tus calumnias, tus cobardías, tus crueldades. Yo voy a descargarte de ellas... No tienes necesidad de guardarlas... Quiero que seas feliz y siempre voy a perdonarte tus faltas. A partir de hoy me gustaría que vinieras todos los días a mi casa”

viernes, 6 de enero de 2017

Venimos en busca de una estrella



VENIMOS EN BUSCA DE UNA ESTRELLA

Que nos haga apreciar que,  Dios,

se manifiesta a los que le  buscan

a los que, en medio de la  noche clara u oscura,

no se detienen y averiguan y  siguen rebuscando

al Dios escondido, al Dios  que silenciosamente

sale al encuentro de todo  hombre

VENIMOS  EN BUSCA DE UNA ESTRELLA

Porque, acostumbrados a  vivir a media luz,

añoramos la LUZ divina  escondida en una gruta

Luz del cielo, para el  hombre que camina en la tierra

VENIMOS  EN BUSCA DE UNA ESTRELLA

Porque, su ruta, será nuestro  peregrinar hasta Jesús

Su destello, hablará con  lenguaje divino

Su presencia, nos llevará al  Dios desconocido

VENIMOS  EN BUSCA DE UNA ESTRELLA

Que nos guíe, frente a tanto  desconcierto

Que nos ilumine, en medio de  la noche

Que nos haga avanzar, cuando  la fe se debilita

VENIMOS  EN BUSCA DE UNA ESTRELLA

Porque, como exploradores de  Dios,

no queremos perderlo en el  horizonte de nuestra vida

porque, como hombres y  mujeres de fe,

queremos llegar hasta el  Señor, y ante El postrarnos,

y ofrecerle el incienso de  nuestra admiración,

el oro de la riqueza de  nuestra fe

junto a la mirra de nuestros  pecados y fragilidad

VENIMOS  EN BUSCA DE UNA ESTRELLA

Que nos haga creer, que Dios  no se desentiende del mundo

palpar, que Dios espera al  final de su destello

vibrar, al impresionarnos  por todo un Dios humanado

VENIMOS  EN BUSCA DE UNA ESTRELLA

Ayúdanos, Señor, a no perder  de vista el cielo

aquella gran casa donde, con  luz divina,

viven y se no

s muestran  infinidad de estrellas.

Amén.

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